martes, 12 de febrero de 2013

LA TRISTE HISTORIA DEL SAUCE ROJO


Estas son solo algunas de las preciosas piezas de menaje que me cautivan.









Me gustan los platos con dibujos rojos, no importa el motivo. Me enamoran sobre todo los viejos patrones inspirados en las francesas toile de jouy.


Uno de los recuerdos mas preciosos que guardo de la abuela, se refiere a esos momentos en que compartía conmigo la dulce historia de amor prohibido escondida detrás de un viejo plato chino, plagado de dibujos aparentemente atropellados. 

La vajilla seguro que es cautivadora; yo solo disfruto esta pieza; está bien cuidada, me supongo que formaba parte de ese batallón de platos " sin amigos" que se apilaban en el aparador "bueno" por " si venia alguien" sacar unas galletas...

La abuela tuvo una vida corta, los últimos meses me sentaba en su regazo con el plato en la mano y con la voz débil pero serena de una mujer joven -que no recordaba los nombres chinos-, y con un esbelto dedo indice , recorría  los detallados dibujos, mientras me contaba una y otra vez la misma historia...


Ahora... la recupero para ti.






La leyenda del sauce rojo

Había hace mucho tiempo, en los días en que China era gobernada por emperadores, un autoritario mandarín, Ling Tso. 

Ling Tso era padre de una hermosa joven, Kwang-se, prometida en matrimonio a un viejo y rico comerciante. 

La niña, sin embargo, se enamoró del joven Chang, secretario de su padre. 
Cuando el temible mandarín se enteró, decidió encerrar a su hija en la enorme casa rodeada de árboles junto al río. Pretendía separar a los jóvenes enamorados (es la casa que aparece a la izquierda del plato) y se apresuró a fijar la fecha de la boda con el viejo comerciante para la primavera, cuando florecen los almendros.

Desde su encierro, la joven observa como los días crecen y se acerca la suave brisa que anuncia la desventurada estación.... 
Decide escapar con Chang con el que ha burlado, a diario, el encierro del padre. 
Ayudados por una fiel sirvienta huyen cruzando el puente,(en el dibujo aparece con tres personajes arriba) donde les esperaba un pequeño bote. Navegan por el río hasta llegar a una tranquila isla ( representada arriba a la izda del plato) donde viven felices. 
El rico comerciante, pretendiente de Hong Shee, descubre donde se encuentran, llega hasta ellos y apuñala hasta la muerte a Chang.
Hong Shee sintiendo que ha perdido a su amado, desesperada, prende fuego a la casa y muere envuelta en llamas. 

Los dioses misericordiosos, conceden a estos dos amantes inmortalizar su amor, y los convierten en dos tórtolas Dos aves que son el espíritu de Hong Shee y Chang volando eternamente juntos y dibujados mirándose a los ojos en la parte superior del plato.


Si observas detenidamente el diseño, la pintura cobra vida !! 





Feliz semana



9 comentarios:

  1. Marta - Argentina -13:23

    Carmen, me encantó el relato que haces de tu abuela. Yo tengo de esos platos chinos, también heredados y la historia me pareció muy bella.
    Bss.

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  2. Creo haber visto ese dibujo en alguna vajilla, no me acuerdo donde, ahora, cuando la vuelva a ver e acordaré de tu precioso relato.Un beso y un abrazo.
    Rosa

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  3. Me has dejado perpleja! Siempre que vea alguna pieza con estos dibujos, recordaré tu bellísimo relato ¡Gracias!
    Feliz semana.
    Besitos, guapa.

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  4. Un bello relato, en el que la esperanza nace de las cenizas. Gracias.

    Un abrazo.

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  5. Mi abuela la tenía...ahora no sé quien la tendrá o si ya no existe.
    Preciosa entrada.
    Besitos guapa

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  6. Anónimo10:18

    Hola Carmen, bonita historia. Yo tambien conozco los platos, creo que en la casa del pueblo hay alguno recogiendo en agua de una maceta, pero lo recuerdo azul. En cuanto vaya por alli lo rescataré. bsss
    M. Paz Herrero

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  7. Conchi10:21

    Me encanta tu blog. Estoy enganchada.

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  8. M. LUZ ENCABO19:40

    Hola,es un post precioso.Delicioso ahora que llega S. Valentin.

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  9. julia ladron de guevara9:28

    Sigo con el ski, pero no me "sale" nada... Ya sabes. Hablamos

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