domingo, 30 de octubre de 2016

PENSAMIENTOS DE NOVIEMBRE...


Nunca he temido a los fantasmas. Después de todo, vivo con ellos cada día.


 Cuando me miro en un espejo, los ojos de mi madre me devuelven la mirada y mi boca se curva con la sonrisa que la sedujo para que Pablo y yo tuvieramos nuestro destino.



¿ Cómo voy a temer el roce de esas manos que se desvanecen, que se detienen sobre mí con un amor desconocido?



¿ Cómo voy a tener miedo de aquellos que moldearon nuestra carne, dejándo su rastro para vivir mucho más allá de la muerte?

 

Mucho menos podría temer a esos fantasmas que rozan mis pensamientos al pasar.
Todas las bibliotecas están llenas de ellos. Puedo coger un libro de los estantes polvorientos y me atraparán los pensamientos de alguien muerto hace tiempo, pero todavía vivo en su mortaja de palabras.


Por supuesto, no son los ordinarios y acostumbrados fantasmas que turban el sueño y aterran al insomne.


Mira hacia atrás y enciende una linterna para iluminar los rincones apartados en la oscuridad.
Escucha las pisadas que resuenan detrás cuando caminas solo.


Continuamente, los fantasmas revolotean y pasan a través de nosotros,ocultándose en el futuro.


Miras en el espejo y ves las sombras de otros rostros mirando a través de los años; ves la silueta de la memoria, erguida con firmeza en el umbral vacío de una puerta.


Por sangre y por elección, creamos nuestros fantasmas, nos perseguimos a nosotros mismos.


Vamos y venimos por el misterio, tratando de olvidar..
Pero cuando una ráfaga de aire pasa por mi habitación agitando mi cabello, creo que es mi madre; y cuando el instinto frena mis impulsos pienso que es mi padre...



Por eso continuamos.... Un paso y otro y otro.... Siempre hacia adelante...


Siempre confiando.



Me temo que este mes, es representativo, no tiene connotaciones humorísticas!; pero, es una época del año particularmente cercana a mi corazón.

Gracias a D. Gabaldón por sus palabras.